El dueño de un local de luces de El Provencio va a un IKEA de Madrid con 5 chicas para probar las camas que iba a comprar

La pandemia del coronavirus ha congelado la actividad económica, golpeando con especial fuerza a algunos sectores como el turismo, el transporte y los locales de alterne. Muchos empresarios han aprovechado el cierre de sus “Hostales” para reformarlos.
“Llevaba 20 años sin cerrar el local ni reformar nada, se me ocurrió dar vacaciones a las chicas y que ellas también cerraran un tiempo. La semana pasada las llame para que se vinieran a comprar camas nuevas y que las probaran ellas mismas, son las que más horas van a echar allí, es su herramienta de trabajo”
El empresario se fue hasta Madrid con sus empleadas.
“Que delicia de tienda, nunca habíamos estado en una tienda así. Que camas más confortables, vamos a trabajar fenomenal ahora cariño, menudos caliqueños vamos a echar en la cama SLATTUM de Ikea”
Destacar que hubo algo de debate entras las chicas, 3 querían la cama NEIDEN, 2 querían la cama SLATTUM, finalmente el empresario tubo que deshacer el entuerto eligiendo esta última como cama oficial del local.

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