Un señor de Mota se niega a hacer la prueba de alcoholemia alegando que él no se mete en la boca cosas que no se comen

La negativa de Julián, natural de Mota del Cuervo, a hacer una prueba de alcoholemia, como le solicitaron los agentes de la Guardia Civil que lo pararon ayer, no solo ha dado lugar a un delito contra la seguridad del tráfico sino a otro de desobediencia. El conductor se negó a someterse a ese control, alegando que él no se mete nada a la boca, a no ser que se coma.
“Yo siempre digo que en la boca no entra nada que no sea de comer, me va a decir a mí el de verde que chupe el pitorro ese. Además, me faltan dientes y se escapa el aire”
El conductor cree que las boquillas las han usado antes otros conductores.
La petición de condena a la que se enfrenta es de 31 días de trabajos comunitarios.

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