Agreden a un profesor de Villarrobledo por poner acentos a los grafitis del pueblo

El arte urbano y en concreto el graffiti, tiene sus orígenes en el barrio neoyorquino del Bronx durante los años 70. El arte del graffiti tiene fama de pertenecer a gente poco culta, por ello, un profesor de Villarrobledo amante de esta modalidad de pintura ha decidido hacer un lavado de imagen a este arte callejero.
Un profesor se dedica a corregir las faltas ortográficas de los grafitis que los jóvenes hacen por el pueblo. Ayer por la tarde fue agredido por uno de ellos alegando que si los corrige les quita la gracia.
“Sabemos que lo hace de buena fe, el no lo hace con malicia, al igual que la ostia que le di, fue sin malicia, antes de dársela le dije que si volvía a corregir alguna falta de mi grafiti le iba a dar una tollina. El me dijo que no podía ver la palabra vida escrita con B, que le sangraban los ojos, la corrigió delante de mí y le tuve que arrimar la tollina”
El maestro asegura que seguirá corrigiendo las faltas de ortografía.
“he contratado a dos guardaespaldas para que se vengan conmigo, tengo que seguir corrigiendo las faltas. No lo puedo evitar”

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